Post Image
12 de Marzo de 2017

El 'boom' del pistacho: un "oasis en el desierto" que promete salvar la España vacía


Es el producto que puede relevar al olivo como el nuevo oro verde español. El cultivo que puede detener la despoblación rural, dando a sus gentes una forma de vida rentable y sostenible. Y además es resistente al fin de las ayudas de la PAC, ya que no recibe subvenciones. En definitiva, se trata de la gran esperanza de los agricultores españoles para las próximas décadas. Si sobre estas premisas alguien realizara una encuesta sobre de qué fruto estamos hablando, muy pocos acertarían. Se trata, atención, del pistacho

En España hay actualmente algo más de 12.000 hectáreas de pistachero. Casi todas concentradas en Castilla-La Mancha, hasta un 80% del total, y casi todas plantadas en los últimos años. Un auténtico 'boom' entre los agricultores de secano, que están cambiando los deficitarios cultivos de cereal por los de pistacho. Por supuesto, no lo hacen todo de golpe, sino hectárea a hectárea. Porque el pistacho, pese a su enorme expectación, no es el becerro de oro. Necesita entre seis y siete años de cuidados intensivos para comenzar a dar frutos. En ese tiempo, los beneficios son cero y los gastos considerables, unos 30.000 euros por hectárea. Pero en cuanto comienza a producir, aseguran desde el sector, los márgenes de beneficio son “de largo más grandes que el resto de cultivos tradicionales”, con capacidad para sostenerse en el tiempo durante décadas

“El pistacho necesita entre seis y siete años para comenzar a dar frutos, pero una vez empieza la rentabilidad es muy superior a otros cultivos

"Hay pocos países en el mundo con capacidad para producirlo y cada vez hay más demanda, con un incremento anual mayor que el resto de frutos secos. Tiene el mismo nivel nutricional de la almendra y sus usos alimentarios son iguales o superiores", afirma José Francisco Couceiro, investigador principal del Centro Investigación Agroambiental El Chaparrillo y posiblemente el mayor experto español en pistacho. Couceiro imparte cinco talleres al año para aquellos cultivadores e ingenieros interesados en adentrarse en la siembra de este fruto, "para evitar que cometan errores y enseñarles las claves de la poda y otros cuidados". En los últimos años su aula está desbordada. En 2016 cada uno de sus talleres congregó a más de 90 personas, lo que se suma a la "avalancha" de llamadas y correos electrónicos que recibe con dudas de todo tipo.

Ideal para el interior de España

El pistacho es un fruto de origen semidesértico. Prolifera en climas secos y necesita muy poca agua. Irán y California (EEUU) lo producen hoy casi en exclusiva. En Europa, España es el país con las mejores condiciones climáticas y geológicas, pero solo concentra el 0,02% de la producción mundial. Sicilia, con cultivos centenarios, es el único referente europeo. "El gran problema para que el pistacho explote en nuestro país es la idiosincrasia de la mitad sur peninsular. Es muy difícil convencer a los agricultores de que pasen de un monocultivo extensivo como el cereal o el viñedo a un árbol que tardará años en empezar a producir. La gente no está acostumbrada a esperar, se fijan en el presente y no en la rentabilidad futura, pero yo auguro que en Andalucía, igual que ya lo es en Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid y Aragón, el crecimiento sea exponencial".

Una hectárea de pistachero da unos ingresos de entre 6.000 y 9.000 euros, más aún si se cultiva el –tan ansiado por Europa– pistacho ecológico

El pistacho tiene un precio de venta en origen de seis euros el kilo (ya pelado y seco), lo que traducido a 1.000 kilos de media que produce una hectárea son 6.000 euros de ingresos por esa extensión. Para el pistacho abierto, el precio oscila entre 8 euros y 9,5 euros según el calibre. Y mucho más si se cultiva el –tan ansiado por Europa– pistacho ecológico. “Es una cifra tremenda. Y a eso se suma que, una vez superado el periodo inicial, no es un árbol que requiera de grandes cuidados, solo un gasto de entre 500 y 1.000 euros por hectárea. Por eso hay gente que se ha vuelto loca con el pistacho. Incluso están entrando grupos de inversión buscando zonas con suelos profundos y agua para plantar pistachero", continúa Couceiro. Y profetiza: "Tiene potencial para sustituir al olivo como el gran cultivo del sur de España. No corre el riesgo, como el olivo o el almendro, de que la superproducción colapse la demanda, aunque todos sabemos lo que representa el olivo en la cultura andaluza y solo los más atrevidos darán el paso ahora".

José Aguilar no cambió el olivo por el pistacho, pero es propietario del mayor cultivo de Andalucía. Fue uno de los pioneros en 1985. Invirtió todos sus ahorros en un fruto en el que no creía nadie y acertó. Su marca, Pistachos Nazaríes, es posiblemente la más reputada de España. Hoy da de comer a toda la familia Aguilar. "Hemos crecido en superficie más del 100% en los últimos años, y lo mismo con la facturación. Todo el producto que sacamos, lo vendemos. Hay una escasez de oferta muy grande, y lo mismo de plantas: si hoy quieres comprar plantas tienes que esperar uno o dos años porque no hay", afirma José Aguilar hijo, gerente de la empresa.

Post Image

La escasez y el 'boom' del pistacho han incluso perjudicado a la empresa de Aguilar, víctima de repetidos robos de árboles. Hasta 100 pistacheros llegaron a robarle en una ocasión, ocasionándole unas pérdidas de 1.400 euros más el gasto de restituir (con la consiguiente espera de seis años en blanco) esa parcela. "A veces me he encontrado gente mostrando mi finca a diez o quince personas haciendo ver que era suya para convencerlas de que comprara sus pistachos", se lamenta

Si te engañan con una semilla de pepino lo ves en 90 días, pero en esto te das cuenta al cabo de seis años, hay que tener mucho cuidado. Hay un gran porcentaje de estafas, hay que estar muy atento", confirma Juan Gallego, gerente de Iberopistacho, empresa referente en consultoría e intermediación. "En España hay una escasez y un desconocimiento tremendos, por eso se están produciendo estafas. Si te engañan con una semilla de pepinos, lo ves a los 90 días, pero en esto te das cuenta al cabo de seis años, hay que tener mucho cuidado. Acertar con la planta es fundamental, porque si no lo demás no tiene sentido. Nosotros trabajamos con el invernadero más potente de Europa, que se encuentra en Andalucía. Esas son las semillas que vendemos a los agricultores", continúa.